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jueves, 22 de octubre de 2015

Los banderines de Euler


Pepe Vitruvio visitando el castillo de Cardiff tras haber resuelto el problema de los banderines de Euler


Leonhard Euler ha sido uno de los más brillantes matemáticos de la historia. Escritor prolífico, tanto en numerosas ramas de las ciencias, como del saber en general, a menudo se le considera el padre de la Topología. Aunque, hoy en día, se le venera más por ser el inventor de los sodokus (cosas de los tiempos en que vivimos).


(Esta entrada participa en la Edición 6.7: El punto del Carnaval de Matemáticas, cuyo anfitrión es, en esta ocasión, Matifutbol)


PRIMERA PARTE


Vista del magnífico Millenium Stadium de Cardiff Dentro de una semana se disputará la final femenina de la Champions League en el Millenium Stadium de Cardiff.

El responsable de la organización del evento, Trefor Lloyd Hughes, acaba de recibir una misiva: la Asociación de Topólogos Anónimos amenaza con hacer detonar tres bombas colocadas en línea bajo el terreno de juego, si no se cumplen sus exigencias.

Como no hay tiempo que perder, Trefor ha llamado inmediatamente a Pepe Vitruvio, para ver si le puede echar una mano con el asunto.

- Hola, Pepe. Gracias por acudir tan pronto.

Trefor enseña la misiva recibida a Pepe Vitruvio. Aparentemente no parece preocupado: sabe que Pepe le ayudará a solucionar el problema. - Hola Trefor. Cuéntame, ¿qué es lo que ocurre?

- ¿Ves este escrito? Nos la ha enviado la Asociación de Topólogos Anónimos. Dicen que han colocado tres bombas alineadas, debajo del césped del estadio. Por lo visto, este verano, cuando cambiamos toda la hierba del terreno de juego, las instaló un jardinero que pertenecía a su organización.

- ¿Y qué es lo que quieren?

- Parece ser que tenían alquilado para sus reuniones un apartamento en la calle Guthrie, pero el casero les desalojó, molesto porque habían pintado todas las paredes con cuatro colores chillones.

Buscaron una nueva sede, pero tan sólo encontraron un local en la calle Menger, con un montón de huecos en las paredes por los que se colaba un viento muy desagradable, que hacía inhabitable el lugar.

La Topología, esa rama tan atrayente de las Matemáticas. En la avenida de Klein hallaron un local disponible, pero no fueron capaces de acceder a su interior. Y también había un apartamento libre en la otra acera de la calle Moebius, pero por mucho que anduvieron tampoco pudieron llegar a él.

Así que reclaman a las autoridades que les faciliten un lugar donde poder establecer su sede y reunirse, ya que ahora deben hacerlo bajo uno de los arcos del puente Kaliningrado. De lo contrario, esta noche harán estallar las tres bombas situadas bajo el césped del terreno de juego.

- Bueno, no parece tan grave. Si explotan por la noche, no van a causar ningún daño a nadie. Y mañana por la mañana los jardineros podrán arreglar los destrozos que ocasionen en el césped, ¿no?

Cuidados del césped del estadio para que esté en perfectas condiciones para jugar los partidos.
- Pues no es tan sencillo. El césped tardará en recuperarse 15 días, y dentro de una semana se celebra en nuestro estadio la final de la Champions League femenina, y dos días después la final masculina. Así que el terreno de juego no estará en perfectas condiciones para que puedan disputarse dichos partidos...

- ¿Y qué quieres que haga?

- He pensado que a lo mejor podrías ayudarnos a encontrar las bombas. En el mensaje dicen que las tres están alineadas. De forma que si averiguamos dónde están, y cavamos sólo en esos sitios puntuales, quizás el jardinero sí pueda arreglar el desperfecto y se puedan celebrar los partidos. ¿Crees que serás capaz de localizarlas?


Homo mathematicus: calculo, luego existo



SEGUNDA PARTE

- ¿No tenemos más pistas?

- Bueno, de forma fortuita, ya hemos encontrado una de las bombas.

- ¿Ah, sí? ¿Dónde estaba?

Los Topólogos Anónimos han pintado todos los banderines del terreno de juego. - Justo debajo del banderín de córner. Como ves, han realizado pintadas en los banderines de las esquinas. Concretamente han escrito tres vocales (e, i, o) y una letra griega (π). Así que hemos retirado el palo para reemplazar el banderín de la esquina que habían pintado con la letra o, y hemos encontrado una de las bombas debajo del mismo.

- ¿Habéis buscado debajo de los restantes banderines?

- Sí, pero ya no había ninguna más. Lamento no poder darte más pistas. De todas formas, para ti seguro que será fácil averiguar su ubicación, ya que ya sabes dónde está una de las bombas, y en el mensaje indican que están alineadas.

- No es tan fácil. Por un punto, en este caso por donde está situado el banderín de córner, pasan infinitas rectas.

- Sí, pero podemos eliminar todas las que no atraviesan el terreno de juego.

Las infinitas rectas que pasan por el banderín del córner. - Aún así, siguen siendo infinitas. De todas maneras, creo que quizás las letras que han escrito en los banderines pueden aportarnos pistas sobre el asunto.

- Ah, ¿sí?

- Sí. Me has comentado que la misiva la firmaba la Asociación de Topólogos Anónimos, ¿verdad?

- Es cierto.

- Entonces es muy probable que lo que han escrito en los banderines no sean letras, como tú dices, sino números.

- ¿Números?

- Sí. Sobre el banderín que habéis retirado habían escrito una letra o, según comentas. Pero yo creo que se trataba del número cero.

- Puede que tengas razón, ambos se parecen. Pero ¿qué me dices de las otras dos vocales?

Leonhard Euler y la constante de Euler, valga la redundancia. - Pues ambas parecen letras, pero ninguna de ellas lo es. La letra e representa a la constante de Euler o de Napier, que equivale a 2,7182818284… Fue Napier quien introdujo la herramienta matemática del logaritmo, y Jacob Bernouilli el que descubrió esta constante. Pero sería Leonhard Euler el que comenzó a utilizar la letra e para su identificación en 1727, y quien primero la usó en una publicación, concretamente en su obra Mechanica de 1736.

- ¿Y esta constante e sirve para algo?

- Pues aparece en muchos procesos naturales que tienen un crecimiento continuo. Sirve para determinar la antigüedad de los fósiles, para calcular el interés compuesto continuo de una cuenta bancaria o de un préstamo, para estimar el crecimiento de ciertas poblaciones como las bacterias, para determinar la forma que adopta un cable o cuerda colgados por sus extremos, para facilitar los cálculos trigonométricos ligados a la navegación y a la astronomía, para calcular la velocidad de vaciado de un depósito de agua, o incluso en criminología, para determinar el momento de la muerte en un asesinato.

Leonhard Euler imaginando una forma original para designar a la raíz cuadrada de menos uno. - ¡Caramba! Pero no me dirás que la letra i es también un número...

- Sí, también lo es. Representa a la raíz cuadrada de -1, y es la unidad imaginaria, base de los números complejos. Gottfried Leibniz ya los descubrió en el siglo XVII, pero fue Leonhard Euler quien, en 1777, les dio el nombre de i, inicial de 'imaginarios', en contraste con el resto de números ‘reales’.

- ¿Y este número mágico también sirve para algo?

- Este número i permite resolver determinados problemas de Física, especialmente en aquellos sistemas relacionados con movimientos sinusoidales: en los campos de la electricidad y la electrónica, la aerodinámica y la telemática, así como en el mundo de la mecánica cuántica.

- Y ahora me contarás que también fue Euler quien inventó el número pi...

Leonhard Euler justo después de decidirse por la letra griega para denominar a la constante pi. - No exactamente. El primero en utilizar la letra griega π para denominar a la constante que relaciona la longitud de la circunferencia con su diámetro fue William Oughtred, utilizando la letra inicial de la palabra griega περιφέρεια (periferia), pues los griegos denominaban así al perímetro del círculo. Pero dicha notación no se extendió entre los matemáticos hasta 1748, cuando Leonhard Euler la popularizó al utilizarla en su obra Introducción al cálculo infinitesimal.

- Este Euler aparece por todas partes...

- No te debe extrañar que todas estas notaciones se deban a la obra de Euler. Fue un matemático muy prolífico, pues escribió miles de ensayos sobre prácticamente todos los campos del saber, que ocuparían unos 80 volúmenes.

Leonhard Euler trató sobre las funciones matemáticas, los logaritmos, la astronomía, las funciones trigonométricas, la hidrodinámica, los sumatorios, la mecánica, los poliedros, las fracciones, las series, las integrales, los diagramas, las ecuaciones, el razonamiento lógico, o la óptica. Planteó interesantes problemas como el problema de los sombreros. E incluso tuvo tiempo para inventar los sodokus, cuando estaba estudiando el cálculo de probabilidades.

En Konigsberg les encanta dar paseos cruzando todos los puentes, al menos en verano. En invierno hace mucho frío para salir, y se ponen a idear acertijos matemáticos. Entre sus obras, destaca el problema de los puentes de Königsberg, que algunos consideran el punto de partida de la Topología. Por eso no es de extrañar que los Topólogos Anónimos le hayan rendido un especial homenaje escribiendo estos símbolos en los banderines.

- ¿Y crees que tiene algo que ver el problema de los puentes con la ubicación de las bombas?


- No, no lo creo. Más bien creo que deberemos aplicar otro de sus famosos teoremas, el de la Recta de Euler, desarrollado y demostrado por nuestro amigo Leonhard en 1765.

- ¿Y en qué consiste?

- Pues establece que todos los puntos notables del triángulo se sitúan sobre una sola línea recta. Estamos hablando del ortocentro, el circuncentro y el baricentro. Aunque también hay otros muchos puntos notables que se encuentran en dicha recta, como el punto de Longchamps, el punto de Schiffler, el punto de Exeter, el punto far-out, o el incentro (aunque éste solamente en los triángulos isósceles)

- Yo creía que el triángulo tenía un solo centro, y ya está...

Un triángulo como Dios manda, con su ortocentro, su baricentro y su circuncentro. Y su Recta de Euler unéndolos todos, como debe ser. - Pues la Enciclopedia de los Puntos Notables del Triángulo recoge más de 8.000. Aunque sólo unos cuantos son realmente utilizados y conocidos.

Así, el ortocentro es el punto donde se cortan las alturas de un triángulo, que son las rectas perpendiculares a los lados y que pasan por los vértices opuestos.

El baricentro es el punto donde se cortan las medianas, que son las líneas que unen los vértices con los puntos medios de los lados opuestos.

Y el circuncentro es el punto donde concurren las mediatrices, que son las líneas perpendiculares a los lados por su punto medio.

- Entonces, ¿piensas que todas las bombas estarán en esa recta de Euler que une todos esos puntos?

- Sin duda. El problema es determinar qué triángulo, de los cuatro que se pueden formar con los banderines como vértices, es el que tenemos que coger. Aunque me dijiste que la bomba la encontrasteis debajo de uno de los banderines, ¿verdad?

- Sí, así es. Estaba debajo del banderín con la letra o, digo con el número cero.

- Entonces podemos descartar dos de ellos (0eπ y 0iπ), y nos quedan sólo dos triángulos en los que la bomba que habéis detectado bajo el banderín estaría situada en la recta de Euler de ambos: el 0ei y el πei.

Si te fijas en el dibujo, verás que la recta de Euler del triángulo 0ei se corresponde con la diagonal del campo. Y además, por simetría, es coincidente con la recta de Euler del triángulo πei.

La Recta de Euler correspondiente a los triángulos delimitados por los banderines de un estadio de fútbol recorre la diagonal. Así de caprichosa es esta recta.

- Pues manos a la obra. No perdamos más tiempo. Abriremos una pequeña zanja en la diagonal del campo.

- Antes de hacerlo, yo intentaría precisar más la ubicación de las bombas. En el caso de que el triángulo correcto sea el 0ei, la bomba encontrada estaría justo en su ortocentro. Así que yo empezaría por cavar un agujero en el circuncentro y en el baricentro de este triángulo.

Y cuando la base está arriba, y el vértice abajo, ¿las alturas se denominan bajuras?

- ¿Y dónde están cada uno de esos otros puntos?

- El más fácil de encontrar es el circuncentro. Hemos dicho que es el punto donde se cruzan las mediatrices. Y las mediatrices son las perpendiculares a los lados por su punto medio. Si trazamos una perpendicular a la línea de banda por el centro del campo, y otra perpendicular a la línea de gol por su centro, ¿dónde nos encontraremos?

- ¿En el punto del centro del campo?

Esta vez ha sido sencillo calcular el circuncentro.


- Efectivamente. Y para calcular el baricentro, hay una sencilla fórmula para conocer su ubicación. Si las coordenadas de los vértices del triángulo son (x1, y1), (x2, y2) y (x3, y3), entonces las coordenadas del baricentro serán ([x1+x2+x3]/3, [y1+y2+y3]/3).

Según esta fórmula, si el terreno de juego tiene 96 metros de largo y 72 metros de ancho, el baricentro se situará a (96+0+0)/3 = 32 metros de la línea de fondo y a (72+0+0)/3 = 24 metros de la línea de banda, dentro del terreno de juego.

Cualquier malpensado podría decir que las dimensiones del estadio estaban fiajdas adrede para que el cálculo del baricentro resultase sencillo.

- Estupendo, pero, ¿habrá que cavar mucho?

- No te preocupes. Las bombas estarán en dichos lugares, justo a un metro de profundidad.

- ¿Cómo lo sabes?

- Porque todos los símbolos que han pintado están incluidos en la denominada ‘la fórmula matemática más bella del mundo’, que a estas alturas ya sabrás quién la concibió...

- ¡Euler!

- Efectivamente. Euler consiguió juntar todos estos símbolos que provienen de distintas ramas de las Matemáticas en una sola fórmula que describe la función exponencial compleja,

fórmula de la función exponencial compleja: e^(ix)=cos(x)+i·sin(x)

y que para el caso particular de cuando x = π queda reducida a la siguiente expresión:

La explosiva fórmula de Euler e^(iπ)+1=0
  
Como puedes observar, el único término que no han escrito en los banderines es el 1. Por tanto, que me atrevo a decir que las bombas las encontrarás a 1 metro bajo el suelo.

- Bien, pues diré al jardinero que se ponga de inmediato a cavar en esos puntos.

Bombas situadas en el ortocentro, el baricentro y el circuncentro. Lo que se dice un trabajo fino.

¡Vaya! Creo que ya ha encontrado la segunda bomba. ¡Y también la tercera! Justo donde dijiste. Ahora el jardinero tendrá tiempo de arreglar el césped, y se podrán disputar las finales.

El infinito Hotel Hilbert. La solución perfecta para acabar con el paro: nos colocamos todos como servicio de habitaciones, y ya está. - Me alegro.

- Solo espero que los Topólogos Anónimos no tomen represalias contra nosotros durante estos días que faltan para el encuentro...

- No te preocupes. Hablaré con ellos. Conozco un sitio donde seguro que encontrarán alojamiento.

- Ah, ¿sí? ¿Cómo estás tan seguro?

Con tantas cuentas me ha entrado un hambre atroz. ¿Os apetecen unas roscas y una taza de chocolate calentito?
- Muy sencillo. Les diré que vayan de mi parte al hotel Hilbert. Allí les atenderán bien (creo que en su cafetería sirven unas tazas de chocolate y unas rosquillas fantásticas), y no darán más problemas.

- Pero, ¿tendrán locales libres para ellos?

- Sin duda. Y si no, les harán un hueco.

- Estupendo. Gracias por todo, Pepe. Ya sabes que tienes reservado un palco de honor para presenciar las finales.

- Muchas gracias, Trefor, no me las perderé. Hasta pronto.





Y, sobre todo, no os olvidéis de dar una vuelta por el Carnaval de Matemáticas y votar la historia que más os guste. Allí encontraréis unos excelentes artículos matemáticos de los que disfrutaréis con su lectura.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Árboles y gúgoles en el Mundial 2014

Un nuevo cóctel matemático que tiene como protagonistas el Mundial de Fútbol de Brasil, los distintos sistemas de competición, la serie de Wedderburn-Etherington y la topología arbórea.
(Esta entrada participa en la Edición 5.4 Martin Gardner del Carnaval de Matemáticas, cuyo anfitrión es el blog Gaussianos.)

PRIMERA PARTE


El Campeonato Mundial de Fútbol de Brasil 2014 en MatifutbolHay un gran revuelo días antes de que comience el Mundial de Fútbol de Brasil 2014, ya que el Comité Organizador ha decidido introducir una modificación de última hora.

Quieren conseguir que participen más países que los 32 ya clasificados para la fase final del torneo. Hay muchísimas selecciones que han quedado fuera del Campeonato.

Dada la enorme expectación que genera este Mundial, y la decepción de numerosos países por no haber podido clasificarse, los organizadores del Mundial han decidido ampliar el número de selecciones que podrán competir en el mismo.

El calendario de competición establecido inicialmente para los 32 países era el siguiente: una primera ronda con sistema de liguilla con 8 grupos de 4 países, de los que se clasifican los 2 primeros de cada grupo.

Los 16 equipos así clasificados se enfrentarán entre sí por el sistema de eliminación directa hasta la final, en la que el vencedor se llevará la Copa del Mundo.

Esquema de cómo se desarrollará el Campeonato del Mundo de Fútbol 2014 en Brasil

Sin embargo, si quieren añadir más países, y que el campeonato no se prolongue excesivamente, deberán adoptar necesariamente un nuevo sistema de competición, descartando los grupos iniciales y realizando partidos eliminatorios desde un principio.

Además, dada la disponibilidad de los distintos estadios de fútbol y los problemas de logística que se pueden derivar de esta modificación, han determinado incrementar los 51 partidos que inicialmente se preveía disputar con el antiguo sistema, como mucho hasta los 60 partidos.
Grupo de expertos matemáticosEl Comité Organizador ha organizado una reunión con varios expertos del Departamento de Matemáticas Aplicadas del Ministerio de Educación.

En esta reunión, el presidente del Comité expone al resto de asistentes el par de problemas que se presentan:

- El primero de ellos es determinar el número máximo de selecciones que pueden participar si se celebran un total de 60 partidos. Queremos que vengan al Mundial la mayor cantidad posible de países. Así, por una parte, tendremos más visitas de turistas procedentes de los países participantes, y por otra parte, tendremos más ingresos por los derechos de televisión de los que decidan verlo desde casa.

El Comité Organizador y los expertos matemáticos, debatiendo la forma de organizar el Mundial

- El segundo es analizar de cuántas formas distintas se puede realizar dicho torneo con eliminatorias directas.

- ¿A qué te refieres exactamente?

- Me refiero a que el campeonato se puede disputar de muchas formas. Por ejemplo, podemos establecer que haya 8 cabezas de serie, y que el resto de países compitan entre sí hasta que queden sólo 8 equipos que se enfrenten con ellos en octavos de final. Así, si representamos los partidos a disputar como pequeños estadios rectangulares de color verde, y a los equipos participantes con una camiseta y un pantalón de fútbol de color azul, el esquema de competición quedaría así:

Esquema del campeonato con 8 cabezas de serie

- O que haya sólo 4 cabezas de serie, y que el resto se vayan eliminando hasta que queden sólo 4 selecciones, que se enfrenten con ellos.

Esquema del campeonato con 4 cabezas de serie

- O que haya solo 1 cabeza de serie (el país organizador, claro está), y que el resto se eliminen hasta que quede sólo uno, y juegue con nosotros la final. En fin, todas las posibles variantes que se os ocurran.

Esquema del campeonato con 1 cabeza de serie

- Entendido. Pero... no va a ser posible... Es mucho trabajo... para tan poco tiempo como queda.

- No quiero excusas. Venga, pongámonos manos a la obra, y mañana nos reunimos nuevamente aquí.

Tras la reunión, el jefe del Departamento de Matemáticas Aplicadas se muestra muy preocupado por los problemas planteados ¿Podrías ayudarle?


Homo mathematicus: calculo, luego existo


SEGUNDA PARTE

Al día siguiente, vuelven a encontrarse los expertos matemáticos con los miembros del Comité Organizador.

- Vamos a intentar resolver la primera cuestión. ¿Qué me contáis? ¿Cuál es el máximo número de países que podemos convocar si se celebran 60 partidos?

- Bueno, creo que lo mejor va a ser confeccionar un cuadro, como en los torneos de tenis. Vamos a representar la final con un pequeño campo de fútbol, como dijimos anteriormente, y de él partirán 2 líneas hacia los dos equipos que van a disputarla. Ya tenemos 1 partido.

Esquema de una campeonato con 2 equipos

- Ahora vamos a sustituir las camisetas por otros dos campos de fútbol, que representarán los 2 partidos de semifinales. De cada uno de ellos volverán a partir 2 líneas hacia los equipos que las disputan. Y si sumamos estos 2 partidos al de la final, ya contamos con 3 partidos en total.

Esquema de un campeonato de 4 equipos con 2 semifinales


- Seguimos así con los 4 partidos de cuartos de final, los 8 partidos de octavos de final, y los 16 partidos de dieciseisavos de final. Ahora tenemos un total de 1+2+4+8+16 = 31 partidos.

Esquema de campeonato con 32 equipos y sistema de eliminación directa

- Nos quedan 29 partidos para completar los 60 que queremos que se disputen en el campeonato. Así que no se pueden celebrar todos los 32 partidos de treintaidosavos de final, ya que tendríamos un total de 31 + 32 = 63 partidos. Podéis contar los campos de fútbol en el esquema, para comprobar que son 63.

Esquema de campeonato con 64 equipos y sistema de eliminación directa

- Nos sobran 3 partidos. Así que eliminamos 3 partidos, haciendo que haya 3 equipos que se clasifiquen directamente para dieciseisavos de final.

Treintaidosavos de final incompletos, con 3 equipos clasificados directamente para dieciseisavos de final

- Ahora vamos a contar los equipos que participarán en el torneo: son las camisetas azules cuelgan como hojas en los extremos de cada rama.

- Es verdad, el esquema del torneo parece un árbol. Bueno, después de contarlos, me salen 61 camisetas, esto es, que que pueden participar hasta 61 países, ¿verdad?

- Cierto, será así siempre que el torneo se organice con este esquema de competición. Pero, ¿y si manejamos unos 'árboles' distintos al que hemos confeccionado? Si queremos que haya 8 cabezas de serie que comiencen su participación en octavos de final, o si queremos que haya 4 cabezas de serie, respetando siempre que sean 60 partidos los que se celebren, los árboles serían los siguientes:

Esquema de competición con 61 países y 8 cabezas de serie


Esquema de competición con 61 países y 4 cabezas de serie

- ¿Qué pasaría ahora? ¿Participarían de esta forma más o menos países? ¿Y si se nos ocurren otros árboles diferentes de los que hemos pintado?

- Pues en estos dos ejemplos también cuento 61 países, pero no sé qué ocurriría con el resto de árboles que podríamos formar...

- Siempre serían 61 países, aunque para demostrarlo recurriremos a un procedimiento singular.

- Vamos a contar los países según queden eliminados y se vayan yendo a su casa. En todos los partidos de eliminación directa habrá siempre un perdedor, que ya no jugará más partidos. Sólo tenemos que pensar que en 60 partidos habrá 60 países ‘perdedores’, a los que tendremos que sumar el que gane la final, que también se irá a su casa, pero más contento. Por tanto, siempre habrá 61 países, independientemente de la forma que adopte el calendario de competición.

- O podemos verlo de otro modo: si, en cada partido que hemos representado con un campo de fútbol, pensamos que el equipo que gana el encuentro y pasa a la siguiente fase ocupa la mitad más oscura, mientras que el perdedor ocupa la mitad pintada con verde más claro, podemos comprobar que en 60 partidos hay 60 mitades más claras, correspondientes a los 60 equipos eliminados, a los que hay que sumar el equipo que ha ganado el torneo, y que siempre ha ocupado la zona oscura del campo. En total, 61 equipos. Y dará lo mismo el ‘árbol’ de competición que formemos.

Esquema de competición con 6o partidos

- Además, si aún no os queda claro, podéis ver el fenomenal artículo: ¿Cuántos partidos hay en un torneo de tenis? de José Cárlos Gámez en Matemáticas Digitales.

- Pues es verdad. Así que ya podemos dar por resuelto el primer problema de averiguar el máximo número de países que pueden participar.

- Ahora vamos a ver la segunda cuestión: ver de cuántas formas distintas se puede organizar el campeonato. Dicho de otro modo, tenemos que evaluar los distintos árboles que podemos confeccionar para  organizar el campeonato con 61 países.

- Bueno, no parece muy difícil. Vamos a empezar con un campeonato sin equipos. Con cero equipos, no se podría organizar ningún campeonato, ¿verdad?

- Ahora pensemos en un campeonato con un solo equipo. Es muy fácil. Sólo hay una forma de hacerlo: le damos el trofeo al equipo, y ya está.

Campeonato de un solo equipo

- Con 2 equipos, ambos se disputarían la copa jugando la final. Sólo habría una forma de organizarlo.

- Correcto.

Campeonato con 2 equipos

- Con 3 equipos, también sólo hay una forma posible de organizar el evento: primero se enfrentan dos equipos entre sí, y luego el ganador juega con el tercer equipo, ¿no?

Esquema de campeonato con 3 equipos

- Efectivamente. Pero, si en vez de enfrentar en primera ronda al primer equipo con el segundo, hacemos que se enfrenten el primero con el tercero, o el segundo con el tercero, entonces tendríamos otros 2 esquemas de competición, ¿no?

Dos formas distintas de organizar un campeonato de 3 equipos

- No. Es cierto que los equipos que se enfrentarían serían distintos, pero el esquema de competición sería el mismo: primero juegan dos, y el vencedor juega con el equipo restante. De momento, lo que nos interesa es averiguar cuántos cuadros de competición distintos se pueden confeccionar y decidirnos por uno de ellos. Luego ya veremos la forma de colocar a cada una de las selecciones dentro de dicho esquema, ¿vale? Así que los seguimos pintando del mismo color a todos los equipos, ya que no los queremos diferenciar.

- Perfecto. Entonces vamos a trabajar ahora con 4 equipos. Lo más normal es hacer que se enfrenten entre ellos en 2 semifinales, y que los ganadores pasen a la final.

Esquema de una competición de 4 equipos, con 2 semifinales

- Pero existe otra forma de enfrentarlos, eliminándose de uno en uno:

Esquema de una competición de 4 equipos, sin semifinales

- Así que con 4 equipos, tenemos 2 árboles distintos. Vamos a ver con 5: hay 3 posibles maneras.

Posible esquema de competición para un torneo de 5 equiposPosible esquema de competición para un torneo de 5 equiposPosible esquema de competición para un torneo de 5 equipos

- Y con 6, se me ocurren 6 formas posibles.

Posible esquema de competición para un torneo de 6 equiposPosible esquema de competición para un torneo de 6 equiposPosible esquema de competición para un torneo de 6 equipos

Posible esquema de competición para un torneo de 6 equiposPosible esquema de competición para un torneo de 6 equiposPosible esquema de competición para un torneo de 6 equipos

- Con 7 equipos podemos formar 11 árboles distintos. Con 8 construimos 23 árboles y con 9 podemos diseñar 46 árboles. Pero cada vez resulta más difícil ir dibujando las diferentes opciones. Creo que de esta forma no llegaremos a ninguna parte...

- A lo mejor deberíamos buscar alguna fórmula para calcular cuántos árboles diferentes se pueden formar con 61 competidores. Para ello, vamos a estudiar la serie que llevamos hasta ahora, a ver si podemos deducir cuáles serán los siguientes términos.

Posibles modelos de competición distintos, en función de los equipos que participen en un campeonato

- Pues no parece que los números obtenidos obedezcan a ningún tipo de secuencia matemática. Tal vez deberíamos buscar en internet una solución para nuestro problema.

- Sí, pero primero tenemos que definir exactamente qué es lo que buscamos.

 Árbol (teoría de grafos) en Wikipedia- Bueno, estos árboles que estamos dibujando se denominan ‘grafos’ en términos matemáticos. Y como tienen una forma jerárquica, que simula la de un árbol (o una raíz), también en matemáticas y en informática se les conoce por el nombre de 'árboles'.

- Además, son unos árboles muy especiales, ya que de todos los estadios pequeñitos (que llamaremos nodos) que representan los partidos parten 2 líneas (ramas o hijos). No puede haber un partido en el que se enfrenten más de 2 equipos, así que hablamos de árboles binarios, ni tampoco se puede jugar un partido con un solo equipo, por lo que se trata de un árboles estrictamente binarios.

- Por otra parte, nos da lo mismo el orden de las distintas ramas, ya que nos estamos fijando en la estructura del árbol, y no nos importa de momento quiénes jueguen los partidos, como ya hemos dicho antes. Así que estamos hablando de árboles estrictamente binarios no ordenados.

- Ya solo tenemos que utilizar el buscador de internet, poner ‘cuántos árboles estrictamente binarios no ordenados se pueden formar’ y esperar los resultados...

Los expertos matemáticos y el Comité organizador van a buscar la solución en internet

- Pues no hay muchos resultados. Además, no me parece que se ajusten a lo que estamos buscando. A lo mejor no estamos enfocando bien el problema.

- Deberíamos retomar nuevamente la serie de árboles que habíamos calculado previamente:

0 1 1 1 2 3 6 11 23 46 98

- Y la introduciremos en esta utilísima página web, que reconoce todo tipo de series a partir de sus términos:

 La Enciclopedia Virtual de las Secuencias de Números Enteros


 Primeros 200 términos de la serie A001190 de Wedderburn-Etherington- ¡Ahá! Aquí tenemos la solución: se trata de la serie A001190 de Wedderburn-Etherington. Podemos comprobar que, dentro de las utilidades descritas para esta serie, figura la de calcular la cantidad de posibles calendarios de competición diferentes que se pueden formar con un número determinado de participantes.

- Ahora solo tenemos que ir al apartado donde T. D. Noe elabora una tabla con los 200 primeros términos de la serie, y obtener el resultado para 61 equipos:

844206159208807054529

- ¡Vaya número! Vamos a ponerle los puntos, para que nos hagamos una idea más precisa de su magnitud.

844.206.159.208.807.054.529

- ¡Más de 844 trillones de árboles distintos! ¡Ni en la selva amazónica hay tanto árbol!

Población aproximada de Brasil en el año 2013- Parece un número bastante grande. Y dijimos que queríamos estudiar todos los casos para ver qué sistema adoptamos, ¿no? Pues vamos a tener que trabajar mañana y noche, creo.

- Bueno, pensemos un poco. Si uno de nosotros le dedica 1 minuto a cada ‘árbol’, y no come, ni duerme, ni descansa, necesitará un total de 160.617.610.995.447 años.

- Habrá que poner a trabajar a todo el Departamento.

- Qué va, aún en el caso de que todos los brasileños (más de 201 millones de personas) se empeñasen en esta tarea, tardarían 7.989.625 años en conseguirla.

- Bueno, pues ya que a casi todo el mundo le gusta el fútbol, ¿qué tal si solicitamos la ayuda de toda la población mundial


- En ese caso, se tardarían 221.987 años en estudiar durante 1 sólo minuto cada una de las posibles formas de organizar nuestro campeonato de 61 equipos.

- Por cierto, supongo que te acuerdas de cuando comenté que no nos interesaba diferenciar los distintos equipos, y que debíamos centrarnos tan sólo en la estructura del campeonato, ¿verdad?

Dos formas distintas de organizar un campeonato de 3 equipos

- Sí, aunque no entendí muy bien por qué.

- Vamos a retomar el tema por un momento. Tenemos 61 equipos, así que queremos saber las distintas formas en que podemos ordenarlos. En Matemáticas, hablamos de las permutaciones que se pueden dar en un conjunto de 61 elementos.

- Así es. Y es fácil de calcularlas. El primer equipo que elijamos puede ser cualquiera de las 61 selecciones. Para cada una de ellas, el segundo equipo lo escogeremos esta vez entre los 60 restantes. Para cada una de estas combinaciones de 2 equipos, tendremos ahora 59 equipos entre los que elegir al tercer país. Y así sucesivamente.

- Por tanto, el número total de permutaciones de los 61 países será igual a:

61 · 60 · 59 · 58 · ..... · 3 · 2 ·1 = 61!

- Efectivamente, para abreviar utilizamos la expresión 'factorial de 61', que representamos con el símbolo de admiración. Y si realizamos el cálculo, obtendremos el siguiente resultado:

61! = 5,0758 · 10 83

- O sea, un cinco seguido de 83 cifras más. Si el número de árboles ya te parecía enorme (8,4421 · 10 20), imáginate cómo lo será éste. Y si multiplicamos el número de árboles con el de las formas de ordenar los distintos países dentro de ellos, obtendremos un precioso número:

4,2850 · 10 104 = 42.850 · 10 100

- ¡Cuarenta y dos mil ochocientos cincuenta gúgoles de formas distintas de organizar nuestro campeonato! Hay que recordar que un gúgol es mayor que el número de átomos de hidrógeno que existen en el universo conocido...

Radiación de fondo de microondas del Universo

- Uff. Entonces creo que lo mejor será emplear el sistema tradicional: 29 partidos de treintaidosavos, librando a tres países de esta primera ronda, y eliminatorias completas desde dieciseisavos.

- Los 3 países exentos serían Brasil, y otros dos.

- ¡Claro!

- Pues venga, vamos a decidir ahora a qué países invitamos a participar para completar el cuadro de 61 equipos. Y también deberíamos pensar en organizar algo original para la ceremonia de apertura. ¿Qué tal si regalamos unos balones que llenen todo el estadio?

- De acuerdo. Pero antes, si alguien está interesado en este tema de las topologías arbóreas, aquí dejo unos enlaces para profundizar en el mismo: Matemáticas para computadoraEstructuras de datos, Árboles.

- Y más abajo os dejo otros enlaces, por si os gustó la historia y queréis compartirla vuestros amigos.

- Hasta la vista. ¡Y que gane el mejor!

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